Hablamos de la familia que creamos, sin mirar cómo se construye en el día a día.

Esta situación actual de pandemia ¿Hacia dónde te lleva?  ¿Qué saldría de ti si te oprimieran fuerte, como si estuvieran haciendo zumo de naranja con tu interior? Wayne Dyer, psicólogo y escritor de libros como Tus zonas erróneas en una de sus charlas, enmarcada en las conferencias “I can do”, nos planteó la siguiente metáfora:

“Si exprimiera esta naranja tan fuerte como pudiera, ¿qué saldría de ella?” preguntó Dyer. El niño le miró como si estuviera loco y respondió: “Zumo, por supuesto“. Dyer contestó: “¿Crees que podría salir zumo de manzana?“. “No“, se rió el pequeño. “¿Y zumo de pomelo?”. “No”. “¿Qué saldría de ella?”. “Zumo de naranja, por supuesto”.

“¿Por qué? ¿Por qué cuando exprimes una naranja sale zumo de naranja?”

El joven en este punto puede que ya estuviera a punto de desesperarse, pero aun así manifestó: “Es una naranja, y eso es lo que hay dentro”.

Dyer: “Vamos a suponer que esta naranja no es una naranja. Y eres tú. Imagínate que alguien te aprieta, ejerce presión sobre ti, dice algo que no te gusta, que te ofende. Y fuera de ti sale ira, odio, rencor y odio. ¿Por qué sale eso?”.

“Porque eso es lo que hay dentro de ti. Es una de las grandes lecciones de la vida”. “Si sale ira, dolor o miedo es porque es lo que hay dentro. No importa quién te aprieta, tu madre, tu pareja, tus hijos, tu jefe, tu subordinado… Si alguien dice algo de ti que no te gusta va a salir lo que tienes dentro. Y lo que hay dentro es tu elección”.

“Si de ti no sale otra cosa más que amor, es porque eso es lo que has permitido. Una vez que quitas todas esas emociones que te consumen (envidia, odio, rencor, venganza…) y las sustituyes por amor, estás viviendo una vida altamente funcional”. “Gracias, mi joven amigo”, dijo Wayne. “Esta naranja es para ti”.

 Somos seres humanos en continuo contacto y esta pandemia nos está poniendo a prueba al ver cómo nuestro ser querido sufre en un mundo poco adaptado y preparado para él o ella. La incertidumbre, acecha por bandera entre nosotros en estos tiempos. Pero tú como parte de tu sistema comprendes el significado de sentir la incertidumbre, lo inesperado, lo abstracto para tu hij@. Sabes lo que supone ese cambio de planes, esa pérdida de no saber cómo controlar la situación… Porque lo has visto y sentido en cada gesto, cada mirada o cada movimiento de tu hij@.

Entonces mientras estas leyendo estas palabras, aquí y ahora. ¿Qué puedes hacer por ti para ser partícipe y no esclav@ de tus propios pensamientos y miedos sobre el pasado, presente o futuro?

Quizás… si lo piensas tú también tienes derecho a comunicar y expresar tus necesidades. Como parte de tu sistema familiar, eres una pieza clave, un participante activo en el proceso educativo y de desarrollo personal de tu hij@. Sin embargo, recuérdalo, eres una pieza clave, pero en el puzle de tu vida hay otras muchas otras piezas por encajar.

Por ello, te sugiero e invito a que leas esta carta y tras leerla, dejando a un lado la culpa te preguntes… ¿QUÉ NECESITO?