Mitos sobre la Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA): comunicarse es mucho más que hablar

Octubre es el mes de visibilización de la Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA), una oportunidad para conocer mejor estas herramientas, desmontar falsas creencias y recordar que todas las personas tienen derecho a comunicarse.

La comunicación forma parte de nuestra vida cotidiana. Nos permite expresar lo que sentimos, compartir experiencias, hacer preguntas, tomar decisiones, relacionarnos con otras personas y participar en nuestro entorno. Sin embargo, todavía existen ideas equivocadas sobre la Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) que pueden dificultar el acceso de algunas personas a las herramientas que necesitan para comunicarse.

La CAA engloba diferentes estrategias, recursos y sistemas que complementan o sustituyen el habla cuando esta no es suficiente para satisfacer las necesidades comunicativas de una persona. Puede incluir gestos, signos, fotografías, pictogramas, tableros de comunicación o comunicadores electrónicos y dispositivos con voz.

Estas herramientas no son iguales para todo el mundo. Su elección depende de las características, necesidades y preferencias de cada persona, y pueden utilizarse en distintos momentos y situaciones de la vida.

Para avanzar hacia una sociedad más accesible, es importante conocer qué es la CAA y dejar atrás algunos de los mitos que todavía la rodean.

MITO 1. «Si utiliza un comunicador, dejará de hablar»

❌ FALSO.

Uno de los temores más frecuentes es pensar que utilizar un comunicador puede frenar el desarrollo del habla. Sin embargo, la CAA no impide que una persona desarrolle o utilice el lenguaje oral. Al contrario, puede ofrecer nuevas oportunidades para comunicarse y favorecer el desarrollo de habilidades lingüísticas.

Disponer de un sistema de comunicación permite expresar mensajes que, de otra manera, podrían resultar difíciles de transmitir. Además, la persona puede combinar diferentes formas de comunicación según sus posibilidades, preferencias y necesidades en cada momento.

Utilizar un comunicador no significa renunciar al habla, sino disponer de más herramientas para comunicarse.

MITO 2. «Primero tiene que demostrar ciertas habilidades para poder utilizar CAA»

❌ FALSO.

No es necesario demostrar determinadas capacidades cognitivas, comprender un número concreto de pictogramas o alcanzar un nivel específico de desarrollo para tener acceso a un sistema de comunicación.

La comunicación no debe entenderse como una recompensa que se obtiene después de aprender otras habilidades. Es un derecho fundamental y una herramienta esencial para participar en la vida cotidiana.

Cuanto antes se facilite el acceso a recursos de CAA adecuados a las necesidades de la persona, más oportunidades tendrá de familiarizarse con ellos, aprender a utilizarlos y desarrollar sus competencias comunicativas.

Para ello, es fundamental que su entorno también aprenda a utilizar estos sistemas, ofrezca modelos de comunicación y proporcione oportunidades reales para expresarse, sin exigir que la persona tenga que demostrar previamente que sabe hacerlo.

No hay que esperar a que una persona esté preparada para comunicarse: debemos proporcionarle los apoyos que necesita para poder hacerlo.

MITO 3. «Si puede decir algunas palabras, no necesita un comunicador»

❌ FALSO.

Poder pronunciar algunas palabras no significa necesariamente disponer de un medio de comunicación eficaz en todas las situaciones.

Una persona puede utilizar el habla en determinados contextos y necesitar apoyos adicionales cuando está nerviosa, cansada, tiene dificultades para encontrar las palabras o necesita expresar mensajes más complejos. También puede ocurrir que su comunicación oral no sea suficiente para transmitir todo lo que quiere decir.

Un sistema de CAA puede complementar el habla y facilitar la expresión de necesidades, emociones, opiniones, preguntas o experiencias. Lo importante no es si una persona habla mucho, poco o en determinadas circunstancias, sino que disponga de una forma eficaz de expresar lo que quiere comunicar.

La CAA no tiene por qué sustituir el habla: también puede complementarla y ampliar las posibilidades de expresión.

MITO 4. «El comunicador es solo para pedir cosas»

❌ FALSO.

La comunicación es mucho más que pedir agua, comida, ayuda o un objeto. También nos permite relacionarnos, compartir intereses, expresar emociones, hacer comentarios, contar anécdotas, formular preguntas, mostrar desacuerdo, bromear o iniciar una conversación.

Las personas que utilizan CAA deben tener oportunidades para comunicarse con diferentes objetivos, más allá de expresar necesidades básicas. Para ello, es importante que sus sistemas incluyan vocabulario variado y útil para la vida cotidiana, adaptado a su edad, intereses y entorno.

Además, las personas que las acompañan pueden contribuir ofreciendo modelos de uso del comunicador en situaciones naturales, respetando sus tiempos de respuesta y mostrando interés por sus mensajes.

Todas las personas tienen algo que contar, compartir, preguntar o decidir. La comunicación debe permitir hacerlo.

MITO 5. «Si entiende lo que le decimos, no necesita CAA»

❌ FALSO.

Comprender el lenguaje y expresarse mediante el habla son habilidades diferentes. Una persona puede entender mucho más de lo que consigue comunicar oralmente.

Las dificultades para expresar pensamientos, necesidades o emociones no significan necesariamente que exista una dificultad equivalente para comprender lo que ocurre a su alrededor.

Por eso, es importante no confundir la ausencia de habla o las dificultades para expresarse oralmente con la falta de comprensión o de intención comunicativa.

Ofrecer apoyos de CAA permite que la persona pueda expresar sus ideas, preferencias y decisiones, participar en conversaciones y hacerse entender por los demás.

Que una persona tenga dificultades para expresarse no significa que no tenga nada que decir.

La comunicación es un derecho, no un premio

Desmontar estos mitos es un paso importante para favorecer entornos más accesibles, en los que todas las personas puedan participar y ser escuchadas.

Para que la CAA sea realmente útil, no basta con proporcionar un comunicador o un tablero de pictogramas. Es necesario que la persona tenga acceso a su sistema de comunicación en los distintos contextos de su vida y que familiares, profesionales, compañeros y demás personas de su entorno sepan reconocer y apoyar sus intentos de comunicación.

También es fundamental respetar sus preferencias, ofrecer tiempo para responder y dar valor a todas sus formas de expresión, sin limitar la comunicación a lo que las demás personas consideran importante o necesario.

Desde Asociación Desarrollo Autismo Albacete, queremos contribuir a sensibilizar sobre la importancia de la comunicación y recordar que cada persona debe disponer de los recursos y apoyos que necesita para expresarse, tomar decisiones y participar en su entorno.

No se trata de elegir entre hablar o utilizar CAA. Se trata de ofrecer todas las herramientas necesarias para que cada persona pueda comunicarse.

Porque la comunicación no tiene una sola voz. Demos a cada persona la oportunidad de encontrar la suya.